martes, 5 de agosto de 2014

Haceme un favor y mirate a vos misma.

Haceme un favor y mira a tu alrededor, miralos a todos, muertos por tu vida.
Haceme un favor y miralos.

Mira a tu madre, cruel y despiadada, sin alma o sueños.
Que cuenta todas las velas y los rosarios por la noche para que vos sigas fumando odio de tu propio cigarro.
 
Mira a tu padre, que te sostuvo con sus brazos de valiente y ahora es solo un hombre solo, con miedos y de ojos cansados hasta el fin.
Llorando sobre la mesa de la cocina mientras vos tenes las manos llenas de sangre por razones que ni vos sabes comprender.

Mira a tu hermano, siendo mas pequeño que vos y sabiendo llorar más fuerte que vos. 
El odio adolescente no pudo detenerlo de abrazarte cuando te rompían el corazón los despiadados hombres de la Luna.

Mira a tu vengador amante, que sufre el dolor de tener que verte correr a su lugar sabiendo que su venganza se va a hacer sentir, con cicatrices o no. El lo hace sentir y se lo hace sentir.

Mirame a mi, que vivo atrás de esa puerta del infierno. Me dijiste que eramos lo mismo sabiendo que mentias, no somos lo mismo, jamás vamos a ser lo mismo.

Estás maldita por algo que no puedo entender. Estás maldita por vos misma. Por tu cabeza y pasado.
Y esa clase de maldiciones no se quitan ni con pastillas ni con escapar de tu cama por las noches, se te pegaron en los tobillos. Ya es tarde. Para vos y para todos los muertos.


-los hombres de blanco se llevaron a mi hermana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario