eran las 4 de la tarde, invierno.
miró hacia el fuego como si estuviera a punto de contarle el secreto más grande.
le tomó solo un momento;
se dio cuenta que todo estaba bien
que los fantasmas de su pasado no existían
que los demonios se habían ido
corrió hacía la salida, no tenía aire;
abrió la puerta, vio la verdad
y se dio cuenta
que era feliz;
el mundo estaba vacío
ni una señal de vida
vida humana o animal
un simple respiro desolado;
estaba solo.
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