lunes, 3 de marzo de 2014

*

eran las 4 de la tarde, invierno.
miró hacia el fuego como si estuviera a punto de contarle el secreto más grande.
le tomó solo un momento;

se dio cuenta que todo estaba bien
que los fantasmas de su pasado no existían
que los demonios se habían ido
corrió hacía la salida, no tenía aire;

abrió la puerta, vio la verdad
y se dio cuenta
que era feliz;

el mundo estaba vacío
ni una señal de vida
vida humana o animal
un simple respiro desolado;

estaba solo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario