Mirando todo desde la esquina de la habitación.
Nadie parecía verlo
Se sentía flotar. ¿Estaba flotando?
No, solamente sus pies estaban en el aire. Suspendido.
Podría estar volando. Pero no, estaba suspendido en el aire.
Su cuerpo se sentía ajeno a esa habitación.
Sus fluídos estaban esparcidos por las cuatro paredes, el suelo también.
¿Qué importaba? esa habitación ya no lo reconocía en absoluto.
No volaba porque nunca había tenido alas. O la fuerza para escapar de ahí.
No volaba porque estaba sujeto a la fuerza de la soga.
La soga estaba humeda por las lagrimas y el sudor.
No volaba porque su cuello estaba atrapado.
Mirando todo desde la esquina de la habitación, colgado.
Acaba de suicidarse, pero todavía sus ojos sentían todo el dolor de esa habitación.
l.l.c
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