martes, 2 de febrero de 2016

Nunca sueño cosas buenas o cuerdas. Las pesadillas tienen manos y esas manos me acarician al dormir. No puedo ni siquiera confiar en mi sueño o en mi cama.
Mi cara se convirtió en una mueca falsa de lo mucho que me duele verme envejecer.
No siento a nadie mas que a la ausencia.
La ausencia de todos.



(2014)

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